Con hasta 12 audiencias diarias por conciliador, el Centro de Conciliación Laboral de San Luis Potosí opera con una carga de trabajo que rebasa su capacidad y mantiene saturadas sus agendas.
La titular del organismo, Cecilia Senllace Ochoa Limón, reconoció que el número de conflictos laborales que llegan de forma constante supera al personal disponible. Cada conciliador atiende entre 10 y 12 audiencias por jornada, una cifra que rebasa lo previsto en el modelo de conciliación y reduce el margen para programar nuevos casos.
La funcionaria explicó que esta presión no es temporal. La demanda se mantiene debido a que el Centro es una instancia obligatoria antes de iniciar cualquier juicio laboral, lo que concentra a trabajadores despedidos o en proceso de renuncia que buscan una salida previa a los tribunales.
Ante este escenario, admitió que el número actual de conciliadores es insuficiente para absorber el flujo de solicitudes. Señaló que se requiere más personal, aunque aclaró que no se trata solo de aumentar plazas, sino de incorporar perfiles dispuestos a asumir la responsabilidad que implica la atención de conflictos laborales.
La saturación, añadió, impacta directamente en la atención de los casos, ya que el alto número de audiencias diarias limita el tiempo disponible para cada asunto y dificulta ofrecer el acompañamiento que plantea el modelo de conciliación.