Ladrones domiciliarios volvieron con sus drones para espiar en viviendas e identificar si hay gente o se encuentran habitadas.
Vecinos del barrio de San Miguelito y el Centro Histórico, retomaron las denuncias porque hay gente que está realizando sobrevuelos con algunos aparatos de dron cargados con videocámaras.
Los operadores de los drones meten los aparatos a los patios y revisan lo que hay en ellos, para luego retirarlos.
Informaron que esta práctica se ha vuelto muy común, y los invasores trabajan de manera impune.
La técnica del uso de drones inició hace décadas, pero únicamente para fines militares, y en la década de 2010 finalmente se convirtieron en productos comerciales, que sustituyeron el trabajo de los helicópteros de batería de litio polímero y combustibles tales como el alcohol, usuales para cargar pequeñas cámaras de video, necesarias en la producción de videoclips o trabajos de cinematografía.
Los vecinos explican que “los robos en las viviendas y negocios no han parado, y las bandas de ladrones se desenvuelven
con impunidad”.
Ejemplo de ello, son los robos a negocios y casas en las calles del Barrio de San Miguelito, en San Sebastián y en diversas zonas del Centro Histórico, principalmente en las zonas cercanas a los anexos que refugian a los consumidores de droga.