Se acostó para ya no despertar

A las 11:35 de la mañana de este martes, Don Arturo Antonio Szymanski Ramírez ya no despertó, luego de avisar a una monja que presta el servicio en su casa que se acostaría un rato, porque se sentía muy cansado.

En sus últimas 24 horas de vida, Arturo Antonio Szymanski todavía atendió durante la noche a una pareja de esposos que él mismo casó.

La noche del lunes llegó a su casa de la calle José Vasconcelos un matrimonio que cumplía años para pedirle la bendición. Él los bendijo, estuvo con ellos y conservó siempre ese buen humor que le caracterizó.

Este martes por la mañana, desayunó como normalmente lo hacía, y le dijo a una monja que se acostaría un ratito, y ya no despertó.

Las últimas disposiciones de don Arturo fueron el ornamento de morado en la mitra con la que se ordenó, el pectoral que le regaló Pablo Sexto y el anillo que trae, es decir, él dejó todo dispuesto en previsión de que su vida concluyera, a las 11:35 de la mañana de este martes.

En las últimas dos semanas, Szymanski Ramírez permanecía un poco decaído de salud, y respiraba con dificultad y el médico le recomendó tratamiento especial durante las noches.