En la transitada calle de Melchor Ocampo, a media cuadra del crucero con Independencia, un hundimiento se agrava día con día y amenaza con hacer imposible la circulación en ese que es uno de los accesos más importantes al sector del jardín de San Francisco y a la plazoleta de Aranzazú.
Como en muchas calles de la ciudad, en M. Ocampo prevalece el adoquín colocado en las décadas de 1920 y 1930 del siglo pasado para modernizar la capital potosina, pero este material, por su peso y características de filtración de humedad, facilita los hundimientos por colapsos del drenaje subterráneo, el cual también es muy antiguo en el Centro Histórico.
La existencia de comercios y centros educativos diversos en las cercanías, hace que el tráfico sobre Melchor Ocampo sea constante y nutrido, incluyendo pesados camiones de reparto de mercancías cuyo paso no hace más que agravar el hundimiento referido.