La reforma a la Ley de Aguas Nacionales sólo es producto de ocurrencias y cada tres años, los consejos de cuenca de cada región deberán realizar estudios para calcular el agua aprovechable asignada y, por ejemplo, verificar que la produce el río Santa María no vaya a parar a Guadalupe o a Monterrey, Nuevo León, porque se le quitó la asignación a San Luis Potosí.
El agua deberá quedarse en la región que la genera, dijo Mauricio López Vega Presidente de la Unión de Usuarios de Aguas Nacionales de la Zona Media de San Luis Potosí.
Dijo que los estudios que deberán darse cada tres años, deberán arrojar como resultado un análisis completo de la disponibilidad del agua, de manera que los consejos de cuenca realicen los estudios de los acuíferos y las aguas superficiales, con apoyo de sus órganos de investigación, para determinar el volumen de agua que las autoridades deberán otorgar.
De esta forma y con base en esos resultados, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) determinaría el volumen de extracción o de uso autorizado para cada zona, aunque se busca que cada región se haga cargo de su agua disponible.
Recordó que en ocasiones se incurre en excesos porque el agua que genera una región no se le otorgaría para su aprovechamiento, como ocurre con la que se genera en territorio de San Luis Potosí y que está sujeta a un proyecto en el que se le extraería para enviarla a Nuevo León.
Añadió que todavía falta trabajar en la elaboración de los reglamentos que darán precisiones a la ley, lo que permitirá dar certeza al estado que guardan las concesiones de uso de agua, la determinación de la disponibilidad del recurso hídrico para el uso agrícola o ganadero y el volumen determinado para los procesos de producción de alimentos derivados de las plantas o en su caso de la crianza de ganado y aves.
Adelantó que los reglamentos permitirán conocer el estado que guardan los costos de extracción o uso del agua, pero al mismo tiempo se pretende que éstos incluyan que el agua esté disponible en la región donde se le encuentra.