Se quedará el “Tiburón” en La Pila

El golpeador de adolescente en Subway enfrenta tentativa de homicidio

Fernando N. apodado “El Tiburón”, acusado de atacar a golpes a un empleado de 15 años en una sucursal capitalina de Subway el pasado 31 de julio, fue vinculado a proceso este viernes por homicidio calificado en grado de tentativa.

Además, el juez le decretó prisión preventiva, por lo que permanecerá interno en el centro estatal de reclusión de La Pila en tanto se realiza la investigación complementaria, para la que se dio un plazo de tres meses.

Así se ordenó en la audiencia de ayer, cuando se cumplió el plazo de la duplicidad del término constitucional, en ella, el juez Juan David Ramos Ruiz determinó imponer la prisión por considerar que el imputado se puede sustraer de la justicia y tener familiares radicados en Estados Unidos, así como ser un riesgo para la víctima, los testigos y la sociedad.

El caso penal se registró como 996/2023, en su intervención, la defensa de Fernando N. pidió reclasificar el delito a lesiones calificadas agravadas y expuso que los cargos por homicidio rebasan los parámetros de racionalidad y que el dictamen pericial estableció que las lesiones no ponen en riesgo la vida de la víctima.

Los abogados defensores plantearon cambiar la pena de prisión por la presentación semanal del acusado, y la promesa de no salir del país, tampoco acercarse a la víctima, ni a testigos de la agresión o al restaurante donde ocurrieron los hechos, sin embargo, todo fue rechazado.

En su argumentación, el juez consideró que el imputado tiene conocimiento en artes marciales y sabía las consecuencias de sus actos en contra de la víctima. 

La agresión que se le imputa a Fernando N. ocurrió en el centro de trabajo de la víctima, a donde el primero acudió como cliente, acompañado con una niña de 12 años, y se molestó porque no lo atendían rápido, alrededor de las 15:38 horas ingresó a la cocina para agredir de manera salvaje al empleado adolescente.

Ahí, le propinó 21 golpes, entre puñetazos, patadas y codazos en diferentes partes del cuerpo, que le provocaron conmoción cerebral, moretones y escoriaciones, además de insultarlo.

Las investigaciones del Ministerio Público sostienen que “El Tiburón” se dedica a participar en peleas clandestinas “vale todo”; y existe alta probabilidad de que tenga conocimiento en maniobras de pelea y contacto.