Acudir a un laboratorio privado para realizarse análisis clínicos de rutina representa un gasto que puede ir desde menos de 100 pesos hasta superar los 2 mil pesos, dependiendo del tipo de estudio solicitado. En la capital potosina, los análisis más demandados son la biometría hemática, glucosa, examen general de orina, perfil de lípidos y química sanguínea, utilizados principalmente para detectar de manera oportuna enfermedades como diabetes, anemia, colesterol elevado,
alteraciones renales y padecimientos hepáticos.
De acuerdo con los tabuladores públicos de laboratorios privados, una biometría hemática tiene un costo aproximado de entre 200 y 310 pesos; un examen general de orina oscila entre 117 y 180 pesos; la prueba de glucosa puede encontrarse desde 80 pesos; mientras que un perfil de lípidos alcanza entre 438 y 675 pesos. Estudios de mayor complejidad, como el perfil tiroideo, rebasan los mil pesos, en tanto que un paquete de check up preventivo puede costar entre mil 350 y poco más de 2 mil pesos.
Estos análisis son solicitados con frecuencia por médicos generales y especialistas para dar seguimiento a enfermedades crónicas que mantienen una alta incidencia entre la población, como diabetes mellitus, hipertensión arterial y trastornos metabólicos. Los laboratorios también reportan una creciente demanda de pruebas de hemoglobina glucosilada para pacientes con
diabetes y perfiles hepáticos y renales como parte de chequeos preventivos.
En San Luis Potosí, este tipo de estudios pueden realizarse en diversas cadenas nacionales y laboratorios locales, entre ellos Salud Digna, Laboratorios Chong, Laboram Lomas, Iktan Laboratorios, Laboratorio Leben y el Laboratorio Téllez Girón, además de otras clínicas y hospitales privados que cuentan con servicios de diagnóstico clínico.
Para una familia sin seguridad social, un chequeo preventivo completo puede representar una inversión superior a los 2 mil pesos si se incluyen estudios de sangre, orina, función hepática, perfil tiroideo y colesterol.