Cubrir las movilizaciones del 8 de marzo también implicó riesgos para la prensa. Al menos nueve mujeres periodistas fueron agredidas mientras realizaban su trabajo en protestas registradas en San Luis Potosí, Querétaro, Ciudad de México, Nayarit y Puebla, de acuerdo con la organización Comunicación e Información de la Mujer A.C. (CIMAC), que documenta hasta ahora 10 agresiones, una de ellas cometida en dos ocasiones contra la misma reportera.
Agresiones documentadas por CIMAC
Según el registro preliminar, siete de los ataques fueron perpetrados por manifestantes. En San Luis Potosí, por ejemplo, se reportaron cuestionamientos al ejercicio periodístico, intentos por revisar el material que se estaba grabando, reclamos por la forma en que realizaban la cobertura y acciones para obstaculizar la documentación de lo ocurrido durante las movilizaciones.
Impacto en la libertad de expresión y recomendaciones
Ante estos hechos, integrantes de CIMAC advirtieron que este tipo de agresiones vulnera la libertad de expresión y limita la posibilidad de registrar lo que ocurre en las movilizaciones. La organización subrayó que el trabajo de las mujeres periodistas es fundamental para que las voces, demandas y exigencias de las mujeres trasciendan al espacio público y para documentar las violaciones a derechos humanos que enfrentan.
El organismo también llamó a las manifestantes a respetar la labor de las periodistas y exhortó a las autoridades a garantizar su seguridad durante las protestas, actuando conforme a los protocolos establecidos y evitando el uso excesivo de la fuerza pública.