En la glorieta de la salida a Guadalajara y Circuito Potosí, el caos vehicular prevalece mientras que el sistema de semáforos instalado hace ya casi un año continúa operando en calidad de “adorno navideño”, es decir, solamente con luces intermitentes en todos y cada uno de sus controladores viales.
Las y los automovilistas forman grandes aglomeraciones en cada una de las entradas y salidas de esta glorieta, esperando turno de ingreso ante un tráfico que nunca cesa.
En ocasiones, alguna patrulla de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) del Ayuntamiento de la capital ayuda con la aplicación de un operativo de carrusel, pero no siempre es así. La mayoría del tiempo, los conductores deben arreglárselas como pueden para sortear la conflictiva glorieta.
Las dificultades de paso también se hacen extensivas a las personas que por ahí circulan, pues los semáforos peatonales están en las mismas condiciones: operan sólo con luces intermitentes.
Están por cumplirse seis meses de que se mencionó que la causa aparente de que estos controladores viales sigan en desuso, es que todavía (en mayo pasado) se realizaba un “estudio de aforos vehiculares” para ajustar los tiempos de estos semáforos a intervalos óptimos.
La puesta en marcha de estos aparatos será crucial para aminorar, en el 2024, el impacto que tendrá en el tráfico del poniente de la capital el arranque de las obras del paso a desnivel de la avenida Cordillera de los Himalaya, en su cruce precisamente con la salida a Guadalajara.