Semáforos inteligentes más vulnerables al agua

Algunos semáforos “inteligentes”, al tener una operatividad principalmente electrónica, resultan víctimas fáciles de las lluvias intensas, como el que se ubica en uno de los pasos peatonales de la avenida Venustiano Carranza y su cruce con la calle de Uresti.

Desde el viernes pasado que cayeron lluvias torrenciales, este controlador presentó fallas y quedó con sus pantallas encendidas, pero con contenidos totalmente ilegibles.

Por su misma complejidad tecnológica, estos semáforos no son reparados o sustituidos con la prontitud necesaria para no generar perjuicios a la población usuaria de ellos.

En este caso, controlar el paso de peatones en un crucero tan complejo como el de V. Carranza y Uresti es esencial para prevenir accidentes que ocasionen lesiones, tanto menores como graves, a sus protagonistas.

Un caso similar es el de otro semáforo “inteligente” que desde enero del presente año se averió por vientos en el tramo de Reforma que va de Álvaro Obregón a Mariano Arista. El controlador fue retirado y en su lugar se colocó, amarrado con un palo y un alambre, un modelo anterior no inteligente pero que, desde entonces, ha durado prestando sus servicios eficientemente.