Ciudad del Vaticano.- El papa firmó el decreto con el que se beatificará a la mexicana Concepción Cabrera Arias, teóloga y fundadora de varias órdenes religiosas y de laicos, informó El Vaticano.
Francisco firmó el decreto que atribuye un milagro por la intercesión de la conocida como Conchita Cabrera, madre de nueve hijos que nació en San Luis Potosí en 1862 y murió en Ciudad de México en 1937.
Cabrera había sido declarada Venerable por el papa Juan Pablo II el 20 de diciembre de 1999. Con la beatificación, la mística potosina alcanza el cuarto paso en el proceso rumbo los altares, la etapa previa antes de realizar la canonización.
Cabrera Arias escribió una extensa obra teológica y fundó el Apostolado de la Cruz, las religiosas de la Cruz del Sagrado Corazón de Jesús, la Alianza de Amor, la Fraternidad de Cristo Sacerdote y Misioneros del Espíritu Santo.
Según declararon los postuladores a medios mexicanos, el milagro que permitirá a Cochita Cabrera ser beata fue a un señor que padecía de esclerosis múltiple.
El camino hacia la santidad tiene varias etapas: venerable, siervo de Dios, beato y santo.
Para que un venerable sea beatificado es necesario que se haya producido un milagro debido a su intercesión y para que sea canonizado (santo) es necesario un segundo milagro, obrado “por intercesión” después de ser proclamado beato.
La firma del decreto que da luz verde para la beatificación tuvo lugar la víspera, 8 de junio, durante una audiencia entre el pontífice y el prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, Ángelo Amato.
MISIONEROS DEL ESPÍRITU SANTO, SU MAYOR OBRA
Aún no se determina la fecha y el lugar exactos para la ceremonia de beatificación, pero si el protocolo se mantiene esta deberá tener lugar en la Ciudad de México, lugar donde falleció.
Nacida en San Luis Potosí el 8 de diciembre de 1862 “Conchita”, como la llamaban, vivió una niñez sencilla y con travesuras. “Desobedecía a mis padres, les pegaba a mis hermanos, me robaba el dulce y la fruta”, llegó a contar alguna vez.
A sus 21 años firmó compromiso con Francisco Armida, con quien contrajo matrimonio el 8 de noviembre de 1884. De esa unión tuvo nueve hijos, entre 1885 y 1899, pero su marido falleció el 17 de septiembre de 1901.
De activa vida religiosa, ya en 1895 funda el Apostolado de la Cruz, una obra formada por fieles católicos cuyo objetivo es santificar todos los actos de la propia vida. Nunca ingresó a la vida religiosa, aunque ella misma inspiró un instituto religioso, la Congregación de Religiosas de la Cruz del Sagrado Corazón de Jesús, grupo contemplativo de derecho pontificio fundado en la Ciudad de México en 1897.
De la espiritualidad de “Conchita” nacieron otras instituciones de la Iglesia católica, pero la obra de mayor auge es la congregación sacerdotal Misioneros del Espíritu Santo, fundada en 1914 junto con el padre Félix Rougier Olanier, y que actualmente tiene presencia en México, Estados Unidos, Colombia, Costa Rica, Chile, España e Italia.
Una faceta menos conocida de esta mujer es la de mística, al final de su vida había escrito unos sesenta y seis volúmenes manuscritos, sobre diversos aspectos teológicos y de espiritualidad. Falleció en la Ciudad de México el 3 de marzo de 1937. Con información de agencias EFE y Notimex.