Mientras se construye una nueva puerta monumental en el parque Tangamanga, corredores, caminantes y ciclistas que acuden en las primeras dos horas de apertura deben entrar por un tramo alterno sin iluminación ni señalética.
Los ciclistas usan las linternas de sus biciclos y hay deportistas que llevan lámparas de mano, pues para transitar el acceso con más seguridad, pues la directiva dio como suficiente "guía" una tira amarilla tendida en los árboles, que si bien se ve de día, en las primeras horas de operaciones del parque no sirve de mucho porque está oscuro.
Incluso el vigilante que han puesto en el acceso con el filtro sanitario, de plano prende el faro de su motocicleta cuando se trata de ver más allá del acceso desde la calle, porque ni una linterna de mano les dan.