Durante la mesa de negociación que sostuvieron integrantes del Sindicato Independiente de Trabajadores y Trabajadoras del Gobierno del Estado (SITTGE) y autoridades del gobierno del estado la tarde del jueves 7 de julio, no se llegó a ni ningún acuerdo.
Como consecuencia, alrededor de 250 agremiados decidieron bloquear algunas avenidas el poniente de la capital potosina, intentando llegar al domicilio particular del gobernador Ricardo Gallardo Cardona.
Ayer viernes, en rueda de prensa, la tesorera del SITTGE, Francisca Reséndiz Lara aseguró que el titular de la Oficialía Mayor, Noé Lara Enríquez “se descaró y confesó”, que, aunque él quisiera reinstalar a los cerca de 90 trabajadores despedidos, no se encuentra dentro de sus posibilidades, ya que se trata de una orden del Ejecutivo estatal.
Además, la dirigente pidió la renuncia del fiscal general del estado, José Luis Ruiz Contreras a quien señaló de ceder a las presiones del mandatario estatal, lo anterior ante la supuesta presencia de policías de investigación durante la manifestación, quienes habrían amedrentado a los sindicalizados tomándoles fotografías y portando armas de fuego.
También cargó contra Juan Servando Branca, coordinador de la Alianza Empresarial y líder local de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco-Servytur), quien, por medio de un boletín de prensa, se posicionó en contra de los bloqueos viales.