Hoy, la Cruz Roja celebra 112 años de haber iniciado sus beneméritas acciones en nuestro país. Y en San Luis, lo hace enfrentando una situación desesperada por la carencia de recursos y la ausencia de apoyo suficiente de la sociedad y de las autoridades estatal y municipales, señaló el delegado estatal, Jesús Ernesto de la Maza Jiménez.
En entrevista con Pulso, De la Maza Jiménez resaltó que además de la crisis financiera, la Cruz Roja también ha tenido que lidiar con la pandemia de Coronavirus, y hasta con la delincuencia organizada, por la cual, ha tenido que cambiar sus protocolos.
El delegado indicó que la principal fuente de financiamiento son las aportaciones que les entregan a las autoridades, además de donaciones de la sociedad y los ingresos que recibe por algunos servicios,
“Lamentablemente nos encontramos con una situación de freno en este momento, pues las autoridades están haciendo una especie de recapitulación”, indicó el delegado.
Detalló que esta situación se ha registrado desde septiembre del año pasado, el último mes de la administración de Juan Manuel Carreras López, y se extendió al inicio de la administración de Ricardo Gallardo Cardona y persiste hasta ahora. Es decir, tienen seis meses sin recibir las aportaciones estatales.
Por lo que respecta a los ayuntamientos, de los dos de la zona metropolitana, sólo la capital realiza aportaciones, pero de sólo 30 mil pesos mensuales. Del ayuntamiento de Soledad de Graciano Sánchez, la Cruz Roja no recibe ninguna cantidad.
El gasto anual de la Cruz Roja, indicó, es de entre 14 y 15 millones de pesos, pero sólo puede recaudar 6 y 6.5 millones de pesos.
Estas limitaciones en el financiamiento de la institución, lamentó el entrevistado, deja a la Cruz Roja en la inseguridad.
Sobre la respuesta de las autoridades a las reiteradas solicitudes de pago, De la Maza Jiménez indica que ha sido siempre la misma: “Estamos revisando y en su oportunidad, les avisaremos”.
Sin embargo, señala, los accidentes siguen sucediendo y la Cruz Roja debe atenderlos
“¿Qué sucedería si yo dijera, y estoy a punto de decirlo: no puedo hacerlo?”.