Sin incidentes al menos en la zona metropolitana y con una asistencia notoriamente baja de militantes a las mesas de votación, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) realizó ayer en San Luis Potosí su elección interna, al igual que en el resto del país.
Desde las 9:00 de la mañana y sin contratiempos operativos en las 119 casillas instaladas en el estado, los priistas potosinos pudieron sufragar a favor de uno de los tres aspirantes que contendieron por la dirigencia nacional del tricolor: Alejandro Moreno Cárdenas, Ivonne Ortega Pacheco y Lorena Piñón Rivera.
En la zona urbana de la capital funcionaron once casillas, en tanto que en Soledad de Graciano Sánchez se instalaron cuatro para recibir los votos de la militancia, aunque en ningún caso y a ninguna hora se registraron colas, observándose, más bien, urnas semi vacías.
Elías Pesina Rodríguez, líder estatal del Revolucionario Institucional, votó pasadas las 9:00 de la mañana en la casilla ubicada a la entrada del parque “Juan H. Sánchez” o de Morales, a la cual también acudió el gobernador Juan Manuel Carreras López.
El dirigente explicó ahí que al Instituto Nacional Electoral (INE) se le envió un padrón de 144 mil afiliados potosinos, del cual, la autoridad electoral eliminó 18 mil registros por diversas inconsistencias, por lo que el padrón “actual” del PRI asciende a 126 mil militantes, los cuales fueron poco visibles en la elección de este domingo.
Al parecer, en algunas zonas del estado hubo incluso alcaldes priistas que no aparecieron en el registro de votantes, en tanto que, en Villa de Reyes, la alcaldesa Érika Briones Pérez fue acusada en redes sociales de operar para beneficio del candidato Alejandro Moreno, “Alito”, incluso desapareciendo urnas de casillas que no favorecían a éste.