Sin perfil genético, 71% de restos “NN”

De 617 cuerpos no identificados en el Estado, apenas de 185 hay muestras para definir su identidad

De los 617 cuerpos de personas fallecidas sin identificar que se acumularon en 13 años en nuestro estado, apenas del 29 por ciento se tiene un perfil genético que pueda permitir una identificación futura, de acuerdo a la respuesta que dio la Fiscalía General del Estado (FGE) a una solicitud de información realizada por Quinto Elemento Laboratorio de Investigación Periodística.

En el documento, del cual tiene copia este medio, también se establece que los 19 cuerpos de personas no identificadas cuyo destino se desconoce, fueron reconocidos por la propia dependencia.

La respuesta de la FGE sirvió de base a Quinto Elemento para elaborar el reporte “¿De qué tamaño es la crisis forense?”, que reveló que, en todo el país, entre 2006 y 2019 casi 39 mil cuerpos permanecen sin identificar en todo el país.   

Entre los datos que requirió la organización periodística, está el de si la FGE dispone del perfil genético de los cadáveres no identificados, conforme al protocolo para el tratamiento e identificación forense.

De los 617 cuerpos reportados en San Luis Potosí, sólo de 185, es decir, apenas el 29 por ciento, dispone la dependencia federal de material genético que permita una posible identificación.

En la mayoría de los casos, 432, la FGE reconoció no disponer de su perfil genético, lo que dificultaría mucho conocer su identidad.

Sobre el origen de la información de que 19 cuerpos no identificados en San Luis Potosí estaban “extraviados”, puesto que no estaba precisado su paradero, Efraín Tzuc, integrante de Quinto Elemento Lab y coautor del reporte, junto con Marcela Turati, indicó que en la respuesta que ofreció la FGE, en el apartado sobre el destino final del cuerpo, éste aparecía en blanco. 

“Todos los demás cuerpos tienen claramente su destino final a excepción de esos”, señaló el citado investigador en respuesta mediante correo electrónico.

Metodológicamente, abundó, la investigación determinó que cuando la dependencia consultada no contaba con la información del destino final o dejaban en blanco el espacio para la respuesta, pero en otros casos si contaban con la información se consideraba que no conocían el paradero de los restos. “En este supuesto está San Luis Potosí”, señaló.