Mientras la guía de manejo general y masivo de cadáveres por la Covid-19 del Gobierno Federal, establece que las tumbas de los fallecidos “claramente marcadas”, Verónica Berrones Zapata, subdirectora de Dictamen y Autorización Sanitaria de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coepris), sostuvo que no existe una normativa para establecer delimitación de las fosas.
La funcionaria estatal acotó que existen medidas y protocolos enfocados en el personal que interviene en el proceso del destino final del cuerpo, cuyos protocolos han sido comunicados a las áreas correspondientes.
“Normativamente no hay restricción alguna para delimitación de los espacios para inhumar cadáveres, cuya causa ha sido Covid-19. Lo que sí hay, son medidas de seguridad”, declaró la entrevistada.
En contraste el lineamiento de la Federación, refiere que instituciones encargadas de las inhumaciones deberán de facilitar la trazabilidad, tanto de los cuerpos identificados como los no identificados, a través del uso de tumbas individuales en casos sospechosos o confirmados “claramente marcadas”.
En el caso de cuerpos sospechosos o confirmados que sean inhumados, especifica que no se podrá realizar exhumación de cuerpos antes de 180 días a partir de la fecha en que se haya inhumado.
Desglosa la autoridad que las cenizas pueden ser objeto de manipulación sin que supongan ningún riesgo infeccioso.