Hasta el corte de las 7 de la mañana de este viernes, en el lapso de 24 horas previas, 7 personas murieron, y los laboratorios consignaron 510 nuevos diagnósticos positivos a coronavirus en el estado de San Luis Potosí.
El estado de alarma es tal, que se encuentran en registro oficial, 3 mil 700 personas con la enfermedad activa y como potenciales transmisores del virus, en tanto, que la nueva cifra de muertos subió a 5 mil 783.
Fernando Hernández Maldonado, director de Salud Pública de la Secretaría de Salud estatal, informó que desde marzo de 2020 y hasta el corte de las 7 de la mañana de este viernes, los laboratorios habían consignado 72 mil 073 contagios confirmados, de 217 mil 600 personas estudiadas. En ese proceso, han descartado 143 mil 922 personas.
Otra vez, se elevó la cantidad de personas que se encuentran en fila para realizar estudios de probable contagio. Había en espera, muestras de 1 mil 605 pacientes sospechosos.
También se aceleró en menos de 24 horas el índice de hospitalizaciones. Los servicios de emergencia atienden a 258 pacientes, de los cuales 80 fueron reportados como estables, 142 graves y 36 intubados.
Además, el 36% de las camas para pacientes sin necesidad de ventilador ya se encuentra ocupado, mientras que el 19% de los espacios de pacientes con necesidad de respiración artificial también ya se encuentran ocupados.
Miguel Lutzow Steiner, secretario de Salud, informó que los diez indicadores en el estado se incrementaron la última semana, sobre todo por los nuevos casos derivados de la variante Delta, lo que ha impactado en hospitalizaciones y defunciones, un incremento mucho mayor que en las dos olas anteriores.
“Tenemos 3 mil 700 personas como casos activos, es decir, diagnosticados en los últimos días y que están en capacidad de transmitir el virus, a mayor número de casos mayor número de hospitalizaciones, es una epidemia de los no vacunados, jóvenes que tienen mayor movilidad, la actual epidemia está en el promedio de los 30 años, aunque una gran ventaja con la vacuna, sino tuviéramos un proceso de vacunación previa, hoy estaríamos hablado de 600 hospitalizados más y 40 muertes diarias”.