Comerciantes del Centro Histórico siguen siendo víctimas de robo en los comercios ubicados a unas cuadras de la Plaza de Armas, y no hay cuerpo policial que detenga a los delincuentes.
Por igual roban a comerciantes de la calle Escobedo, en la calle Hidalgo y también a los alrededores de la explanada Ponciano Arriaga; los ladrones se meten a zapaterías, tiendas de ropa, joyerías, ópticas o negocios de alimentos, entre otros.
En ocasiones los ladrones son hombres solitarios, o incluso algunos grupos de rateros que ya son caras conocidas en el centro de la ciudad.
Los delincuentes llevan herramienta para forzar chapas o en casos donde hay instalaciones de madera rompen las puertas para meterse.
Por lo general traen barras u otras herramientas y con ellas se introducen incluso abriendo las cortinas.
“Si en el centro brilla por su ausencia la policía, imagínate en Las Vías o en otros sitios”, dijo un comerciante.
La mayor parte de los robos se da en las cuadras más cercanas a la Plaza de Armas, por la noche cuando abren los locales y por la mañana y tarde con las personas que roban en el interior de las tiendas a manera de farderos.