En la sucursal del Banco del Bienestar, ubicada en Fray Diego de la Magdalena, algunos de sus usuarios se quejaron de lo pequeño de las instalaciones, lo que obliga a muchas personas a esperar su turno afuera, bajo un sol quemante.
Indicaron que la mala planeación y orientación del módulo de pagaduría, hace que la minúscula oficina esté la mayor parte de la mañana y la tarde, de frente a los rayos del sol sin que se instale un toldo o una carpa que haga más llevadera la espera de las personas, en especial la de los adultos mayores.
Para colmo, no se permite el ingreso de automóviles a los tres únicos cajones de estacionamiento y, a ratos, un solo empleado atiende en ventanilla y tarda media hora o más en atender a un solo usuario.
La presencia de los llamados Servidores de la Nación ayuda a resolver dudas previas de las y los usuarios del banco, pero cuando se trata de concretar trámites específicos en ventanilla, la espera es bastante tortuosa.
Quienes expresaron sus quejas a este medio, dicen no explicarse cómo es que, habiendo tanto terreno disponible, la Secretaría del Bienestar destinó un espacio tan pequeño a su oficina de pagaduría.