Desde Piedras Negras y Nuevo Laredo hasta sus destinos, potosinos, paisanos radicados en el extranjero han sufrido durante más de una década de la peor manera por acciones de extorsión de autoridades federales, y principalmente del ejército y ahora también de la Guardia Nacional, sobre todo en la carretera 57 y las que se derivan a municipios del interior de los estados, aseguró Frank de Ávila, expresidente de la Asociación de Clubes y Organizaciones Potosinas en Illinois (Acopil).
En entrevista, el representante de los expatriados potosino dijo que percibe que hay políticos que se hacen pasar como buenos samaritanos, pero fomentan mucho la corrupción, y eso está sucediendo en la ruta decembrina de regreso de los paisanos para ver a su familia en diciembre.
De Ávila explicó que con mucha frecuencia, los cuerpos de seguridad nacional distribuyen a sus oficiales con diferentes uniformes y así confunden a los viajeros, a quienes unos y otros les quitan desde dinero hasta lo que llevan como regalo a sus familiares.
Advirtió que la parte más grave de la denuncia, se refiere a que la extorsión se da en todo el tramo carretero de la 57, y en el caso de San Luis Potosí también de las rutas que llevan a Rioverde y la Zona Huasteca.
El entrevistado explicó que “las caravanas de migrantes que vienen de Estados Unidos, han sido necesarias precisamente porque es en cierta forma un acto de protección contra las extorsiones” o el camino en el que los agentes nacionales les quitan el dinero o sus pertenencias.