En el segundo paquete de fiscalizaciones a dependencias potosinas, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó anomalías por 37.1 millones de pesos, de los cuales, los montos más elevados corresponden a la Comisión Estatal del Agua (CEA) y al Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos (Cecyte).
La ASF entregó ayer el segundo paquete de revisiones al ejercicio del presupuesto federal, entre ellas, las correspondientes a los estados.
En el caso de San Luis potosí, se realizaron 15 auditorías a dependencias estatales y a los municipios de Matehuala y Soledad de Graciano Sánchez.
De ellas ocho presentaron algún tipo de observación y las siete restantes quedaron limpias.
Los mayores montos correspondieron al ejercicio del Fondo de Infraestructura Social del Estado (FISE), ejercido en diversas obras por dependencias estatales como la CEA, la Seduvop y la Sedesore y algunas alcaldías.
La ASF detectó 18.9 millones de pesos en anomalías. El mayor monto, de 14.1 millones de pesos, correspondió a la rehabilitación del sistema hidráulico en la cabecera municipal de Tampamolón.
La ASF encontró que la obra se realizó, pero no opera por la falta de una conexión a un cárcamo de agua potable, por lo que la obra no beneficia a la población.
El gobierno estatal reportó a la ASF la terminación anticipada de la obra, por lo que se quedó al 79% de avance.
Los 4.8 millones de pesos restantes fueron por recuperaciones diversas realizadas por la ASF en diferentes proyectos.
Por lo que toca al Cecyte, anomalías en el pago de nómina, como remuneraciones injustificadas, sin cumplir todos los requisitos o plazas irregulares, sumaron 14.9 millones de pesos.
Entre las dependencias que recibieron observaciones, aunque en montos mucho menores, están la UASLP, el Icadet y la Universidad Tecnológica.