Otro de los productos que amagan con elevar su precio en esta temporada de calor es el agua purificada. En especial, las presentaciones de garrafón de 20 litros que tanto se usan en los hogares, oficinas y negocios que ofertan alimentos y bebidas.
Actualmente, el costo de un garrafón de agua va de 30 a 39 pesos la unidad según la marca que se prefiera, pero sus distribuidores ya advirtieron a clientes domiciliarios que muy pronto habrá un aumento de hasta cinco pesos al precio, es decir, de 16 por ciento.
El incremento se daría no por cuestiones de inflación, sino porque la creciente demanda del producto genera mayores costos de flete a las empresas y necesidad de contratar más personal o al menos de pagar dobles turnos y horas extra a los repartidores ya contratados.
Un hogar promedio, de cuatro integrantes, consume unos dos garrafones a la semana, pero en temporada de calor ese consumo sube a tres unidades o más, lo que equivale a un gasto de 90 a 120 pesos semanales.
Fuera del hogar, las personas se encuentran con que una botella de un litro de agua purificada cuesta en promedio 11 pesos de acuerdo con el sitio web “Quién es Quién en los Precios” de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).
Lo curioso es que, de acuerdo con empresas que ofertan equipos de purificación de agua para negocio, el costo de purificación de un litro de agua no pasa de tres pesos. En este tipo de comercios, el rellenado de un garrafón de 20 litros “sin marca”, cuesta entre 10 y 14 pesos, lo que disminuiría el gasto promedio de un hogar a la mitad o a una tercera parte.