El Congreso de Nuevo León exhortó a Agua y Drenaje de Monterrey para que retome el proyecto Monterrey VI, el plan para extraer agua de ríos ubicados en la Huasteca potosina para abastecer a la capital de Nuevo León.
El exhorto se aprobó por el Pleno el 25 de abril. Fue entregado a la Comisión de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de parte del diputado priista Héctor García García.
En el documento se pide a AyDM, el organismo operador de agua potable en la capital neoleonesa y a su director, Juan Ignacio Barragán Villarreal, para que entre los proyectos se busque garantizar el abasto del vital líquido a corto, mediano y largo plazo contemple retomar el proyecto denominado Monterrey VI, con un análisis responsable, transparente y con viabilidad financiera que garantice un costo real del proyecto.
La comisión de dictamen legislativo reseñó que el plan Monterrey VI proyectaba la construcción de un acueducto de 372 kilómetros, que iniciaría en el río Tampaón, afluente del río Pánuco, en San Luis Potosí, hasta la presa Cerro Prieto en el municipio de Linares.
Recuerda el documento que el plan se abandonó ante las críticas que generó su alto costo. Sin embargo, el gobierno actual y AyDM retomaron la idea para llevar a Monterrey 473 millones de metros cúbicos de agua al año.
Ante ello, señala el exhorto, “no hay mejor alternativa a largo plazo para Nuevo León, que traer agua del río Pánuco, y es un costo que tarde o temprano se deberá erogar, pero ese costo debe ser real y con viabilidad financiera por parte del gobierno”.
Insiste en que “el proyecto Monterrey VI debe ser retomado y analizado con un sentido responsable, transparente y con un costo real que beneficie a los ciudadanos de Nuevo León garantizando el abasto de agua para consumo humano”.
Ante ello, el Congreso formalmente exhortó al organismo operador a que retome “el proyecto denominado Monterrey VI con un análisis responsable, transparente y con viabilidad financiera que garantice un costo real del proyecto”.
El punto de acuerdo no hace ninguna referencia a la oposición que ha generado el proyecto fuera de Nuevo León, como la negativa del gobierno potosino a ceder agua o la contrapropuesta del Gobierno Federal de realizar otros proyectos, con excepción del mencionado.