Representantes de ganaderos, médicos veterinarios, de los matadores y un niño en representación de los menores, anunciaron que impugnarán la decisión de un juzgado de distrito con residencia en la capital del estado, que determinó prohibir la entrada de niñas, niños y adolescentes a las corridas de toros.
Explicaron que por medio de los abogados recurrieron a otras instancias federales para revisar la sentencia.
Manuel Labastida Aguirre, vocero de Tauromaquia Mexicana, explicó que hay mucha gente vinculada a la fiesta brava, que además es parte de una actividad cultural, a la que aseguró, tienen derecho los niños.
Dijo que los ganaderos son gente productiva para el país y de esa actividad dependen familias que se dedican a diversas etapas del proceso, desde la crianza del ganado, hasta la organización de los eventos, todos están registrados en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y todos pagan sus impuestos.
Aseguró que la juez no notificó partes del proceso y esa es una situación por la que se puede solicitar la nulidad de la sentencia.
Emiliano, de 11 años de edad, dijo que toda la vida ha ido a las plazas de toros, y consideró una injusticia que un grupo de antitaurinos quiera afectarle el derecho de acceso a la cultura.
“Se me hace que es mucho más violento que manden a las vacas al matadero en un sitio donde no pueden pelear por su vida”, dijo.
El matador Fermín Rivera, dijo que a pesar de ser los directamente vinculados con el oficio, la decisión judicial no los tomó en cuenta, a pesar de que se ven afectadas muchas familias.
“Incluso a nivel de las personas, cada familia tiene derecho a educar a sus hijos por lo que se refiere a su cultura y sus aficiones y mostrar a las siguientes generaciones lo que fue su familia y sus gustos, y no es un grupo civil, sino los jóvenes afines tienen que decidir si les gusta o no”, opinó.