Aún sin incrementos autorizados, taxistas fijan tarifas más caras desde la temporada decembrina. Hasta ahora, en los taxímetros hay variaciones bruscas, como por ejemplo operadores que se sobregiran en la tarifa hasta por 10 pesos por encima del valor.
Para detectar a un taxista con el taxímetro alterado, los pasajeros que realizan recorridos e itinerarios ordinarios, se percatan de que hay ruleteros que cobran cantidades exageradas por un viaje, aún y cuando el vehículo no se enfrente a vialidades con tráfico.
Así, por ejemplo, un viaje cuyo costo oscila entre los 55 y 60 pesos, en ocasiones aparece a valores que podrían alcanzar los 72 pesos.
Un viaje de la Avenida Prolongación Muñoz al centro de la ciudad cuesta un aproximado de 62 pesos, pero los taxistas que alteran el taxímetro lo pueden cobrar hasta en 80.
También hay taxistas mañosos, como ocurrió con los que aprovecharon la temporada decembrina para ver la cara de turistas y a todos los usuarios y no recorrer su itinerario con normalidad, sino disminuir la velocidad y detenerse donde sea para aprovechar las caídas del taxímetro y elevar el cobro al final del viaje, además de robar tiempo a los usuarios.
En sexenios pasados, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes había aplicado sanciones a los concesionarios que alteraban los taxímetros, pero también detectaron personal operativo de la propia empresa proveedora de los aparatos, como responsable de alterar la tarifa final.