La construcción del teatro Francisco Gabilondo Soler, ubicado en Soledad de Graciano Sánchez lleva cerca de nueve años y la alcaldesa Leonor Noyola Cervantes reconoció que aún no se tiene definida una fecha para terminar la obra.
La edificación inició en 2014, siendo alcalde de Soledad Ricardo Gallardo Cardona, quien dijo que tendría un costo de 37 millones de pesos, para lo cual se gestionaron recursos federales y aseguró que el teatro competiría en aforo y relevancia con el histórico Teatro de la Paz, edificado en el porfiriato y reconocido a nivel nacional.
Al presentar el proyecto, el ahora gobernador Ricardo Gallardo, dijo que el teatro se llamaría Doroteo Arango, (Pancho Villa); el nombre causó desconcierto ya que se honraría a un personaje sin ningún arraigo en el municipio y el revolucionario tampoco tuvo ninguna relevancia en la cultura y mucho menos en una de las bellas artes, como lo es el teatro.
Aunque no ha sido inaugurado, el teatro ya fue rebautizado y ahora se le conoce como Francisco Gabilondo Soler, en memoria del compositor mejor conocido como Cri-Cri.
“Faltan detallitos para terminar la construcción y arrancar en este tema, son mínimos los detalles que falta por concluir, para ponerlo en marcha y que comience a operar”, dijo la alcaldesa Noyola Cervantes.
El mismo argumento ha dado la presidenta municipal a lo largo de su administración iniciada en octubre de 2021, pero el teatro sigue a medias y ni siquiera se ha trasparentado la inversión real en la obra.
Desde el exterior, el inmueble se observa ya pintado, con imágenes que hacen alusión a Cri Cri, así como a algunos instrumentos musicales y referencias a la música infantil.
La obra tuvo una temporada de abandono y fue retomada en 2017 por el entonces alcalde Gilberto Hernández Villafuerte, quien tampoco la terminó.
(Con información de
Flor Martínez)