El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) inició los estudios para determinar qué tipo de intervención será necesario realizar o incluso, si será necesario desocupar en definitiva el Templo del Espíritu Santo, cerrado a la actividad religiosa hace una semana por caída de un techo y la advertencia de riesgos para los ocupantes.
INAH evalúa riesgos y daños en templo Espíritu Santo
El vocero de la Arquidiócesis Tomás Cruz Perales confirmó el ingreso del INAH con su personal de valoración del patrimonio histórico, y en una primera determinación y a simple vista, con estudios relacionados con la resistencia de materiales y el desprendimiento del techo, determinaron alto riesgo.
Precisó que la Iglesia católica analiza solicitar la intervención federal por medio de fondos de protección del patrimonio histórico, aplicables al rubro de siniestros. Por lo pronto, los trámites legales y administrativos durarían hasta 7 meses.
Arquidiócesis considera sede provisional y financiamiento para restauración
Dijo que se está viendo si el templo de San Juan de Dios es sede provisional de las actividades del Espíritu Santo, por ejemplo las ceremonias y todo lo que ya estaba agendado.
Por ahora esperarán los estudios para determinar si será la próxima la apertura o se le cerrará para continuar con los estudios. Este es el único templo que se encuentra en esas condiciones en la zona territorial de la Diócesis de San Luis Potosí. “Entre todos podemos hacer el ‘cochinito’ para llevar a cabo la restauración del templo”.
Informó que la Arquidiócesis costeará gastos de energía eléctrica, agua potable y líneas telefónicas, con independencia de que el templo fue cerrado a la actividad.