La capital del estado cerrará el año 2023 con cifras preocupantes respecto al nivel de sequía y la captación de agua en las principales presas de la zona. Mientras tanto, el gobierno municipal sigue apostando a la explotación de los mantos acuíferos como principal medida para resolver la crisis hídrica en el año por venir.
De acuerdo con datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el municipio de la capital padece de sequía extrema desde mediados de septiembre y la situación no muestra signos de mejora, al menos no a nivel local, aunque a nivel nacional hay una amplia franja de territorio sin sequía que corre del occidente al noreste del país y que ya beneficia a algunos municipios potosinos de la Zona Altiplano, pero no de la Zona Centro del estado.
Por lo que toca a las presas cercanas a la capital, la de San José registra 5.03 por ciento de su Nivel de Aguas Máximas Ordinarias (NAMO) según los registros más recientes de la Conagua, que son del pasado viernes 22 de diciembre.
La presa El Peaje tiene el 5.4 por ciento de su NAMO y la presa El Potosino ni siquiera llega al 1 por ciento de su nivel, pues sólo tiene el 06 por ciento de su NAMO.
El Ayuntamiento de la capital, por su parte, continúa con su plan de conectar 10 nuevos pozos a la red de abasto de la ciudad, los cuales podrían quedar listos para mediados de enero. Estos pozos, en su mayoría, han tenido que perforarse a 600 metros de profundidad o más.