El colectivo Vozes condicionó el fin de la toma de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) a la renuncia de su presidenta, Giovana Argüelles Moreno; de la primera visitadora, Begoña Castillo, y de Miguel Carbajal Martínez.
Además, señalan que si no se atiende su demanda preparan acciones legales contra los funcionarios en mención, a quienes responsabilizan de las omisiones del organismo.
Natalia Castillo, abogada del colectivo, advirtió que la movilización podría escalar y extenderse a otras oficinas y descartó negociar las quejas pendientes, al considerar que la Comisión ha desatendido durante años a víctimas.
Señaló que, durante una reunión con la presidenta de la CEDH el miércoles, se le reiteró que la exigencia de su renuncia es innegociable.
La protesta también reúne inconformidades de comunidades indígenas, entre ellas las otomíes, mazahuas y mixtecas, cuyos representantes denuncian que sus demandas permanecen desatendidas.