Nada más del Libramiento Norte de cuota a los límites con el estado de Guanajuato, un transportista potosino realizó el recorrido en un aproximado de 22 horas, contando un rato de descanso dentro del mismo camión, el sábado pasado, luego de encontrar en el camino con dirección a Querétaro, tres accidentes vehiculares en el mismo cuerpo de circulación de la Carretera 57.
En todo el tramo estuvo ausente la asistencia o el acompañamiento de la Guardia Nacional.
Transportistas informaron que acudirían a la compra de ganado al norte de Guanajuato, pero se encontraron con la sorpresa del bloqueo vial, y en más de cien kilómetros, ni siquiera apareció un operativo inteligente de la Guardia Nacional, que por lo menos pudiera crear los carriles de contraflujo y aunque más lenta, asegurar la movilidad constante.
Uno de los entrevistados dijo que un día cargaba ganado para sacrificar en un rastro TIF en Nuevo León, porque a 300 kilómetros a la redonda no hay ni uno, y se atoraron desde su viaje por la carretera de cuota.
Recordaron que de 2019 hacia atrás, había jefes de la división de Seguridad Regional competentes, y la Policía Federal siempre tenía una solución para casos fortuitos o en su caso planeados. Por ejemplo, de inmediato improvisaba carriles confinados a contraflujo para desviar el tráfico en la zona de un percance, o desarrollaba operativos para desviar el tráfico hacia otras carreteras, pero con la seguridad de conectar con los destinos.
Un transportista de ganado relató que quedó atorado a las 8 de la mañana del sábado en la ciudad de San Luis Potosí, y a las 6 de la mañana del domingo, apenas llegaba a su destino.