Casi listo, nuevo protocolo contra violencia de género en la UASLP

El rector Alejandro Zermeño reconoció que la Universidad enfrenta desafíos para lograr campus libres de violencia

La Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) dio a conocer los resultados de la Consulta Universitaria para la Reforma del Protocolo PASE (Protocolo la Prevención, Atención, Sanción y Erradicación), tras los hechos ocurridos en octubre pasado en la Facultad de Derecho.

El informe reúne 601 propuestas obtenidas en 22 foros realizados entre noviembre y febrero, con la participación de mil 621 integrantes de la comunidad universitaria y 172 moderadores y relatores, en un ejercicio orientado a trabajar la prevención, atención y sanción de la violencia de género en la institución.

Entre las propuestas más recurrentes destacan la separación inmediata del presunto agresor, acompañamiento psicológico y legal a las víctimas desde el primer contacto, plazos definidos para la investigación y resolución de casos, sanciones proporcionales a la gravedad de las faltas, y la creación de múltiples vías de denuncia que aseguren seguimiento y confidencialidad.

También se incluyeron recomendaciones para capacitación obligatoria de toda la comunidad universitaria y una mejor difusión de los mecanismos existentes.

Olivia Salazar Flores, encargada del despacho de la Defensoría de Derechos Universitarios, explicó que algunas propuestas implican acciones nuevas, mientras que otras reflejan desconocimiento de medidas que ya existen.

Sostuvo que el informe busca generar claridad sobre los procedimientos y asegurar que estudiantes, docentes y personal administrativo puedan acceder a los mecanismos de atención de manera efectiva.

El rector Alejandro Zermeño Guerra reconoció que, pese a los avances desde la implementación del protocolo en 2020, la universidad aún enfrenta desafíos para lograr un campus libre de violencia.

Señaló que gran parte de la comunidad desconoce la existencia de las Unidades de Igualdad de Género y la operatividad del Protocolo PASE, lo que ha dificultado la atención adecuada de casos de violencia y acoso sexual.

"Hay que trabajar mucho... para buscar efectivamente algo que fue nuestro objetivo desde el 2020, tener una universidad libre de violencia. Y se dice muy rápido, es una frase muy corta, pero la verdad es complejo lograrlo", expuso.

El Comité Institucional para la Erradicación de la Violencia de Género (CIEVG) será el encargado de revisar y actualizar el protocolo.

Se prevé que en cinco semanas se tenga un borrador listo para presentarlo al Consejo Directivo Universitario (CDU).

La revisión pretende asegurar los mecanismos de protección, garantizar sanciones efectivas y mejorar la transparencia y seguimiento de los casos dentro de la universidad.