Automovilistas que el viernes “sufrieron las de Caín” para transitar desde el oriente y sur hacia el centro de la capital y viceversa, narraron cómo un trayecto que normalmente se hace en 30 minutos o menos, se convirtió en un viacrucis de tres horas y media o más para llegar a su destino.
Entrando por la carretera a Matehuala, hacia el distribuidor vial “Benito Juárez”, el acceso al bulevar del río Santiago estaba cerrado, lo mismo que algunas de las rutas que permiten acercarse al centro, como Acceso Norte, calle Arenal, avenida México y el mismo distribuidor Juárez y la avenida Universidad, esta última con encharcamientos pocas veces vistos.
El puente Miguel Valladares García, aunque transitable, se volvió un caos por la aglomeración de vehículos que no avanzaban en ninguno de los dos sentidos. Los conductores que intentaron usar el distribuidor Juárez fueron desviados a la carretera a México que también estaba congestionada, lo mismo la avenida Industrias y el Circuito Potosí en sentido oriente a sur.
A vuelta de rueda, quienes narraron la epopeya vehicular pudieron llegar al bulevar Antonio Rocha Cordero y su cruce con la avenida Juárez, desde donde, por fin, fue posible avanzar hacia el centro de la ciudad.