La extorsión es una modalidad de violencia por lo que se pide, porque no progresan ellos ni la sociedad y finalmente es un robo y un ataque y es condenable, advirtió el tesorero de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) el arzobispo Jorge Alberto Cavazos Arizpe, luego de la celebración de un convenio de colaboración entre el organismo de obispos con el Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
De esta manera, la Iglesia Católica condenó la extorsión como modalidad de delito, luego de conocer que afecta porque la que los empresarios han sufrido es una conducta delictiva que los lleva a pagar por ello sin que así deba ser.
“Sea tipo de extorsión del que se trate, cualquiera que sea es una modalidad de violencia y eso obliga a pedir la conversión de quienes se dedican a esa actividad que ha lastimado gente”.