Descoordinación entre autoridades y el escaso conocimiento de perspectiva de género son factores esenciales en los casos de maltrato de mujeres que culminan en un feminicidio, y en donde no se implementaron las medidas restrictivas, pese a que se contó con antecedentes de denuncias previas, lamentó Juana María Castillo Ortega, titular de la Fiscalía de la Mujer.
“Es la coordinación, y no solamente la procuración, somos muchos entes los que estamos ahí para coordinarnos, y es lo que en ocasiones falla, porque tú como Fiscalía puedes dar las medidas de protección e incluso otras instituciones, pero si se quedan en el camino, y hay alguien que minimiza y no se cubre con las medidas de protección, puede llegar a un desenlace fatal”.
Consideró que en ocasiones se minimiza desde la postura que se normaliza ese tipo de conductas, y no se debe de tomar a la ligera ningún caso de violencia.
“Si tú piensas que esa señora se queja de todo, desde ahí, ya hay un prejuicio, entonces se minimiza desde la persona que está prestando el servicio”.
La funcionaria estatal consideró que no está mal impulsar las penas más altas, “esa no es la solución idónea, lo que se necesita es que todo el que esté alrededor de este tema tenga perspectiva de género, si no la tiene y si no la comparte desde que se integra la investigación, se propicia esa descoordinación”.