Robos a viviendas, asaltos en vía pública, desvalijamientos de autos e incluso okupas en casas deshabitadas es el cúmulo de denuncias que le presentaron al alcalde capitalino, Enrique Galindo Ceballos, vecinos del barrio de San Miguelito.
Durante una reunión que se llevó a cabo en el jardín de San Miguelito la mañana de ayer sábado, el alcalde escuchó todas las denuncias y la solicitud de ayuda para regenerar el barrio, pues los vecinos aseguran que las condiciones de seguridad se están debilitando.
Alertaron sobre el aumento del uso de drones para la vigilancia de viviendas y la vida cotidiana de los habitantes para robarlas e incluso vaciarlas cuando salen de vacaciones, así como el incremento de “okupas” de las casas que ya tienen décadas abandonadas.
Denuncian que existen puntos rojos que se vuelven generadores de violencia, tales como anexos que supuestamente no están regularizados, casas desocupadas que se han vuelto puntos de operación de presuntos delincuentes y vulcanizadoras que servirían para guardar autopartes robadas.
También se alertó sobre la presencia de presuntos narcomenudistas en los alrededores de las escuelas, el robo a transeúntes e incluso hostigamiento sexual a estudiantes y mujeres jóvenes de la zona, es este último punto se recordó el ataque que sufrió una adolescente a escasos metros del jardín principal.
Por su parte, Galindo Ceballos se comprometió a implementar un operativo para terminar con los puntos que generar condiciones de inseguridad, tales como falta de alumbrado, baches, casas o lotes desocupadas, entre otros.
Asimismo, estableció una reunión semanal con los vecinos para establecer medidas de autovigilancia y la creación de alertas para casos graves, como robos o ataques, tales como un sistema de silbatos, que ya se usa en otras colonias con éxito, tales como Himno Nacional.