Ya no solo los muros ni los monumentos históricos son vandaleados con pintas, ahora también los parquímetros son blanco fácil para los jóvenes que buscan plasmar mensajes en el mobiliario urbano.
Al realizar un recorrido por algunas calles del primer cuadro de la ciudad se observaron varios aparatos reguladores de estacionamiento con pintas multicolores y de diferentes tamaños, situación que a decir de Julio Ortiz un visitante proveniente de León, Guanajuato deja mucho que desear.
“Ahorita me acerqué a ponerle dinero al parquímetro y no podía ni ver la pantallita de tanto grafiti que tiene el aparato, que lamentable que los jóvenes continúen adoptando conductas qué afectan al resto de la ciudadanía, esto además de hacer más difícil el uso de los parquímetros da mal aspecto”, señaló.