Durante la contingencia por el paro del acueducto El Realito que abastece a la mitad de la capital potosina, pipas privadas vendieron agua tratada y de procedencia dudosa a familias que solicitaron el servicio, dio a conocer el legislador local morenista Jesús Cardona Mireles.
Destacó que hubo abusos porque no hay quién regule la venta de agua en autotanques, tanto en origen, como calidad sanitaria y precio.
Ante el desabasto por la reparación de un tramo del acueducto durante la semana pasada, propietarios de cisternas que venden agua tratada para procesos de la construcción vieron el filón de oportunidad y dedicaron sus pipas a llenar cisternas de viviendas.
Vecinos que adquirieron el llenado de sus aljibes se quejaron de cierto olor en el agua que les vendían, pero no hubo autoridad que atendiera. Además, los precios fueron excesivos: de 500 a 800 pesos por un aljibe.
“Cuando hay una problemática como la de la pasada semana, no se sabe la procedencia del agua. Las que dan servicio doméstico deben de tener una licencia o un permiso, porque hay las pipas que dan servicio a los trabajos de construcción pero usan agua tratada; en este caso sí hubo pipas que llevaron esa agua o a lo mejor hasta de otro pozo, incluso pudieron haberla succionado de alguna laguna”, señaló.
El diputado Cardona Mireles integra la Comisión de Agua del Congreso del Estado. Admitió que debe de haber una regulación en la que participen distintos niveles de gobierno, ya que también se registraron cobros excesivos, “no hay tarifas para este servicio” y la única regulación que hay es la oferta y demanda pura, sin regulación.
La gente tampoco tenía certeza de dónde sacaban el agua y si la pipa y el líquido se encontraban en condiciones sanitarias para los hogares.
Cardona Mireles dijo que tanto Interapas y la Comisión Estatal del Agua deben de establecer las tarifas, “sabemos que el servicio que dan ellos es agua de los pozos y sabemos de dónde vienen, pero las particulares pueden dar cualquier servicio”.