La Alcaldía de la Capital anunció que respetará el padrón de 800 permisos a encargados temporales de giros que venden pirotecnia en las festividades de fin de año; ellos podrán instalar sus puestos sólo si el semáforo sanitario lo permite.
Sin embargo, también anunció medidas de mayor restricción para evitar ya no sólo el riesgo por la proximidad entre un puesto y otro, sino la exposición de las personas a sufrir contagios de coronavirus COVID-19.
Los puestos de pirotecnia serán instalados con medidas de mayor distanciamiento y con exigencias para que las personas no se concentren en un solo punto a comprar sus mercancías.
El sistema de vigilancia será exactamente el mismo, con la incorporación de las áreas municipal y estatal de Protección Civil, la Doceava Zona Militar, las policías Municipal, Estatal y Guardia Nacional y el Cuerpo de Bomberos para tareas de prevención y atención, y trabajarán en esta ocasión con la Secretaría de Salud.
Las revisiones de Protección Civil incluirán como cada año la búsqueda de pirotecnia prohibida para su retiro del mercado, y todo un sistema de vigilancia para detectar cualquier infracción, entre la que incluyen que los menores de edad, no tienen nada que hacer vendiendo la pirotecnia y solamente las personas acreditadas, y que las autoridades estén pendientes de cualquier contingencia que pudiera presentarse por ejemplo con la falta de medidas de seguridad para evitar alguna tragedia.