Víctima relata su lucha contra la violencia vicaria

Sobreviviente de la violencia vicaria, Thelma González lleva casi cuatro años luchando contra un sistema judicial que, al parecer, prioriza la protección de “los suyos” por encima de la aplicación de la Ley y de la protección a las víctimas.

Thelma relató que en 2018 decidió separarse de su pareja porque él comenzó a ejercer violencia en su contra, en forma de jaloneos, humillaciones y más. A partir de su denuncia, ella recibió amenazas de que le iban a “pegar dónde más me doliera”.

En 2019, cuando la hija de Thelma tenía apenas tres años, inició el tormento con una agresión por parte del padre, abogado, y un hermano de éste, que en ese entonces se desempeñaba como tutor en el Poder Judicial.

Con violencia, le quitaron a su hija y, en su afán de recuperarla, Thelma fue arrastrada por varios metros por el vehículo que conducía el hermano de su expareja, hasta que, por la velocidad, ella sale disparada en un retorno. Luego, pasan 10 meses sin saber nada de la pequeña y un juez de lo Familiar le quita la pensión.

De acuerdo con su testimonio, ambos hombres usan mucho el “poder” de que ellos son abogados y ella una enfermera. Al presentar su denuncia en el Juzgado de lo Familiar, Thelma enfrenta “puras trabas, inconsistencias, denuncias falsas de ellos hacia mis padres y mi familia, las cuales avanzaron rápidamente. En cambio, mi carpeta apenas avanzó a audiencia de vinculación en febrero de este año”.

Por desgracia, el juez a cargo consideró que no había elementos para vincular a proceso, a pesar de las pruebas presentadas. “Desechó dictámenes que confirmaban que sufrí daño psicológico y violencia vicaria, pero no expresó argumento alguno para desechar estos dictámenes. A mi ex pareja se le vinculó únicamente por violencia familiar. Al tío paterno no se le vinculó porque no presenté algún documento que comprobara que ellos dos son hermanos”.

“Me cambiaron varias veces de agente del Ministerio Público. La licenciada Juana María Ortega ofreció que todo iba a ser parejo y que no debía tener miedo, pero todo fue exactamente lo contrario. Tengo otra denuncia presentada, pero esa me la reservo.

“Hubo necesidad de tramitar amparos para que se retornara a la indagatoria de la investigación, pues la carpeta estuvo muy manipulada por la Fiscalía de ese entonces y pues aquí seguimos, esperando justicia”, concluyó Thelma, por ahora, como víctima de violencia vicaria.