Víctimas de presunta violencia y tortura de marinos en SLP piden justicia

Sanción a los culpables, adecuada persecución de los delitos en donde no se enjuicie a personas inocentes, y sobre todo, que ninguna mujer vuelva pasar “por lo que yo pasé”, son las exigencias de las mujeres torturadas por marinos y policías federales en san Luis Potosí, revelaron datos del informe “Mujeres con la Frente en Alto”, elaborado por el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez A.C. (Centro Prodh).

La investigación relató tres casos de mujeres torturadas y abusadas sexualmente, donde una perdió a su bebé quienes actualmente sufren padecen pesadillas, pérdida del sueño y lesiones en los huesos.

Samantha nació el 9 de agosto de 1993 en Saltillo, Coahuila; estudiaba el cuarto semestre de preparatoria y trabajaba en una agencia de edecanes y modelos.

Al momento de la detención tenía 19 años. El 9 de mayo de 2013, Samantha se encontraba en la capital potosina, pues había ido a visitar a Ernesto, su novio, con quien llevaba algunos meses de relación.

Mientras lo esperaba en el Café Pacífico, alrededor de las 22:30 horas, ingresaron de forma violenta un grupo de marinos, quienes le apuntaron con un arma en la cabeza y se la llevaron a bordo de una de las camionetas con rumbo desconocido, acusándola de ser contadora de un grupo delincuencial.

Según el reporte documentado, fue obligada a desnudarse frente a los elementos navales en al menos tres ocasiones, siendo en una de ellas donde le tomaron fotografías mientras se reían de ella.

“Quiero que dejen de pasar este tipo de actos, que los delitos sean bien perseguidos, que no se enjuicie a personas inocentes, que las autoridades pongan más atención y que todas las personas que pasan por cosas así las denuncien”, refirió la joven.

Otro caso es el de María Magdalena, nacida el 28 de mayo de 1967 en San Luis Potosí, que vivía en Soledad de Graciano Sánchez, donde se dedicaba a comercializar y fabricar uñas de acrílico.

Estuvo casada durante 10 años y tiene tres hijos, de 26, 22 y 14 años de edad. Fue detenida por marinos el 10 de mayo de 2013 en San Luis Potosí, entre una y dos de la mañana, mientras se encontraba en casa preparando una serenata para su madre.

“Lo que vivo día a día es injusto, me arrebataron mi vida y fastidiaron la vida de mi familia y mis hijos. Mi ideal es lograr que ninguna mujer pasé por lo que yo pasé”, narró al Centro Prodh.

La Organización no gubernamental (ONG), reveló que “la Secretaría de Marina ha ido (fue) a visitar a María Magdalena al Centro Federal de Readaptación en el que se encuentra actualmente recluida para ofrecerle dinero a cambio de su silencio”. A diferencia de otras imputadas, Saavedra Magdaleno obtuvo su libertad el 9 de noviembre después de más de 5 años de prisión.

Finalmente, la investigación relata la situación de BGAF, quien nació el 5 de noviembre de 1984 en San Luis Potosí y tiene dos hijas. Mantenía una relación sentimental con su pareja, con quien perdió contacto después de la detención.

Su detección a manos de elementos federales, se llevó a cabo el 5 de abril de 2015 en la capital potosina, se encontraba embarazada y recibió una fuerte patada en la espalda que la hizo caer sobre su propio estómago. A partir de esto comenzó a tener sangrado abundante y horas después sufrió un aborto.

“A mí me gustaría participar en este proyecto porque así podemos apoyar a mujeres que –como yo– fuimos víctimas de tortura y así hacer ver a las autoridades que la tortura existe y la infligen ellos mismos y sus elementos. Me gustaría que se sancionara a quienes imparten tortura porque así dejarían de hacerlo”, concluyó el testimonial de la víctima.