Si bien hablar de un incendio controlado es una situación compleja, cuando se aborda ese concepto se relaciona a que el siniestro está cercado y no hay posibilidad de propagación, explicó Luis Galván, investigador del laboratorio de Variabilidad Climática de la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la UASLP.
Sin embargo, el especialista acotó que en algunas condiciones donde el siniestro se tiene “teóricamente” controlado, pero cambia la dirección de los vientos, se generan ocasiones en contra del brigadista.
Enfatizó que si además de lo anterior hay presencia de material vegetal disponible, dichos factores se convierten en aspectos meteorológicos que dificultan el establecimiento de un margen de tiempo para extinguir la conflagración.
De acuerdo con el experto forestal, en días anteriores la polución derivada del siniestro suscitado en la sierra de San Miguelito, fue alta en la Zona Industrial, la delegación Villa de Pozos y el sector sur de la capital, porque ahí se concentraban las plumas contaminantes.
En entrevista, describió que, derivado de los vientos dominantes en los últimos días, la dispersión ha sido fuerte para expulsar la contaminación de la mancha urbana en minutos u horas.
“Son cosas que por cuestiones meteorológicas no podemos dar en minutos o en unas horas y puede reavivar este tipo de incendios (…) Ahorita no podemos hacer comparaciones de lo que se dijo en días anteriores, en el sentido que era muy densa (la contaminación) y ahorita son muy diferentes las condiciones”, expresó.