En medio del avance de la violencia digital en el país, la activista Olimpia Coral Melo advirtió que en San Luis Potosí, ya se han identificado al menos 200 espacios digitales donde se comercia y distribuye contenido íntimo sin consentimiento, lo que evidencia la magnitud de un fenómeno que sigue creciendo ante la falta de regulación efectiva y colaboración de plataformas tecnológicas.
Mercados de explotación sexual digital en San Luis Potosí
Durante su visita a la entidad, la impulsora de la Ley Olimpia expuso que estos “mercados de explotación sexual digital” forman parte de una red más amplia en América Latina, donde se contabilizan más de dos millones de espacios similares. En ellos, precisó, nueve de cada diez víctimas son mujeres, mientras que el 84.2% de las agresiones provienen de hombres, lo que refleja un patrón estructural de violencia de género trasladado al entorno digital.
Obstáculos para combatir la violencia digital
La activista subrayó que uno de los principales obstáculos para combatir estos delitos es la falta de acceso a pruebas digitales, ya que el 70% de las víctimas que denuncian no logran avanzar en sus procesos debido a que la evidencia depende directamente de las empresas tecnológicas, las cuales —acusó— no están obligadas en México a colaborar de manera ágil con las autoridades.
Asimismo, alertó sobre el crecimiento de nuevas modalidades de violencia, como la alteración de imágenes con inteligencia artificial y la instalación de cámaras ocultas para la producción de contenido íntimo sin consentimiento, prácticas que, señaló, ya no se limitan a la difusión, sino a la generación automatizada de material sexual. “Hoy la violencia no solo se comparte, también se fabrica”, advirtió.
Olimpia Coral llamó al Congreso del Estado para avanzar en la armonización de la Ley Olimpia, pero también a impulsar políticas públicas más amplias que incluyan educación digital, capacitación a autoridades y regulación de plataformas.