La violencia y desaparición forzada contra jóvenes está muy vigente en México, y el problema se origina en la industria del narcotráfico, dijo Raúl Enrique Anzaldúa Arce, coordinador de la Red de Investigadores Sobre Adolescencia y Juventud “Dra. Beatriz Ramírez Grajeda”.
Esa fue una de las conclusiones del Séptimo Encuentro Nacional y Cuarto Encuentro Internacional “Juventudes en tensión, retos y desafíos de intervención”, que se desarrolló en las instalaciones de la Universidad del Centro de México (UCEM).
El académico dijo que las condiciones sociales estructurales generan esos niveles de descomposición.
Precisó que la escuela tiene la posibilidad de atender la violencia social y cultural.
Aseguró que “el origen de la violencia son las desigualdades y la discriminación y ésta debe ser combatida también en la escuela” y añadió que ésta tiene que ver con prejuicios, con valores y con estereotipos.
Dijo que a través de una formación escolar humanista y de una educación donde se resuelvan de forma pacífica los conflictos, es donde se debe intervenir, pero sobre todo es necesario que haya la posibilidad de no ver al otro como un ajeno y discriminarlo, sino como parte la comunidad.
Advirtió que la crisis de violencia va en crecimiento en todos los ámbitos, y es necesario actuar también en todos ellos.