La imagen de la Virgen de la Soledad, patrona de Soledad de Graciano Sánchez, tiene un origen que se remonta a mediados del siglo XVIII y de acuerdo con registros documentales y la tradición, tendría alrededor de 290 años de antigüedad, convirtiéndose en una de las principales referencias religiosas, culturales y de identidad de este municipio.
Así lo informó el cronista municipal Amado Juan Sánchez Cabrera, quien destacó que el nombre de Soledad, está ligado precisamente a la veneración de esta imagen, pues los primeros habitantes eligieron a la Virgen de la Soledad como santa patrona hacia el año 1767. Antes de adoptar este nombre, la población era conocida como “Los Ranchos”, debido a la distribución de las viviendas que conformaban el asentamiento y que, en sus inicios, correspondían efectivamente a ranchos.
La imagen de la Virgen habría sido elaborada alrededor de 1740 ó 1750 por alguno de los artistas que durante el siglo XVIII se dedicaban a la elaboración de este tipo de esculturas religiosas
Aunque documentalmente no se ha podido establecer quién fue el autor ni quién la llevó hasta Soledad, se tiene conocimiento de que este tipo de piezas eran elaboradas tanto en México como en España y posteriormente trasladadas a distintos lugares.
En algunos casos, explicó, las imágenes eran llevadas por personas identificadas que las entregaban a las iglesias; en otros, simplemente eran dejadas en determinado lugar y posteriormente la población y la iglesia se encargaban de su veneración.
La celebración dedicada a la Virgen de la Soledad se convirtió con el paso de los años en la principal festividad del municipio y tiene como fecha central el 15 de septiembre, una fecha que además coincide con la celebración del Grito de Dolores, por lo que en esta jornada confluyen la festividad religiosa y la cívica.
Como parte de las actividades religiosas, desde finales de agosto y durante los primeros días de septiembre se realizan recorridos, rosarios y entradas de cera.