Visita a media cuesta

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El candidato presidencial hundido en las encuestas que intenta reactivar y redireccionar su campaña, se encuentra con un priismo potosino en la circunstancia más complicada de su historia.

De la mesa de “Las Cazuelas”, un establecimiento muy popular en Rioverde, los priistas que compartieron mesa con el candidato presidencial de su partido salieron encantados. Les sirvieron revoltillo, gorditas, queso fresco, cecina, enchiladas y frijoles. Alguien pidió un solomillo más elaborado para el ex secretario de Hacienda, pero éste solo atacó las papas fritas de guarnición.

El candidato no llevó “patas negras” de su staff

; en una mesa él, candidatos, el coordinador estatal de la campaña y, cosa rara en plan de

“ordinary people”

, el senador Teófilo Torres Corzo.

Igual se esmeró el señor Meade en los eventos de Valles, nutrido, y Rioverde, con huecos evidentes en tomas desde arriba. Quienes

no lo conocían y sólo tenían el dato de un sujeto con el punch emotivo de un apio, encontraron que en distancias cortas su imagen es otra.

No cabe esperar que todos los tricolores quedaran como unas pascuas con la visita; hablan según les vaya en la feria. Se supone que

los encuentros servirán para reflotar el proyecto tricolor a la Presidencia de la República, hundido en las encuestas

y por ello con relevos directivos que no esconden sus motivos.

Que a estas alturas del tiempo corrido para las campañas un candidato dedique buen tiempo a cultivar el apoyo y la lealtad del partido que lo postula, da una idea del camino cuesta arriba que tiene el señor Meade, pero aquí no solo él, los priistas de San Luis también.

Hay un priismo potosino al que no le acaba de gustar un candidato presidencial sin militancia

; si se quedan rumiando su inconformidad en casa, no hay consecuencias, pero los hay que

el disgusto los ha inspirado en distintas formas para ponerle palos a las ruedas del partidazo.

La expansión del gallardismo es otro motivo de desencanto entre los priistas.

Los dueños locales del PRD se han dado la habilidad de ocupar espacios no solo en los gobiernos metropolitanos, sino también en el Legislativo y tribunales. Y mientras la oleada amarilla ocupa y usa cuanto espacio toca,

ven la foto oficial del gobernador con un efecto “flou” cada vez más tristón

. El PRI del que es jefe real Juan Manuel Carreras en San Luis es reactivo, a veces hasta espasmódico y se levanta hasta que las llamas le alcanzan el trasero.

No todo el priismo local llora la pérdida de relevancia de su partido. Al contrario,

hay priistas que se han adaptado sin dificultad al dominio de otro color y hasta han medrado con el papel de opositores comprensivos

en lo que se ofrezca aprobar, desde luminarias sobrepreciadas a limpieza de cuentas públicas. ¿Ser contrapeso?; ni es rentable ni hay quien obligue…

Hay también una categoría de priistas para quienes los problemas del proyecto presidencial de su partido son de mera mala suerte

y ni modo, le tocó a Meade nadar con esa peña atada al cuello.

Son el tipo de priistas que asumen la corrupción como la forma normal de hacer las cosas en este país

; sabe que tiene un costo, pero no le indigna. En esta categoría hay también perredistas, panistas, ecologistas y de todos los colores, pero a sus líderes no les hallaron una casa de 7 millones de dólares comprada “con facilidades”, no les exhibieron ligas con el caso Odebrecht que ha tirado presidentes en otros países, ni otras

sinvergüenzadas que han llevado a tocar fondo los estándares en México de lo que es correcto y lo que no lo es.

Ha venido Meade cuando muchos ya lo dan fuera del último tramo de la carrera,

a encontrarse con un priismo potosino que tampoco anda en su versión más unida, leal, inspirada ni esforzada

. Se supone que habrá otra visita, esa sí a la zona metropolitana, donde el priismo hace campañas que sabe testimoniales,

con las peores expectativas de triunfo en toda su historia

, entre la oleada amarilla de los Gallardo y el espumante incierto de Morena.

A ver si por lo menos para la próxima los tricolores de la capital muestran menos dejadez y desencanto del que hablan hasta los espectaculares desgarrados y medio descuajaringados de su abanderado presidencial. De pena que los promocionales de Meade en la parte trasera de camiones urbanos le hagan coincidir la dentadura con la placa del vehículo, lo que le da un aspecto extraño y desata burlas desde hace semanas.

El diablo está en los detalles.

Un candidato presidencial con menos de 20% de intención de voto en las encuestas que trata de animar a un priismo local deprimido, peleado, enojado y hasta en plan de “sálvese quien pueda”. No queda mucho tiempo para la cita en las urnas, pero quizá sirva para que por lo menos se animen a hacer algo por sí mismos.

ROLLOS SUELTOS

¿ENTERADO?

Si alquien busca un perdedor de la visita del candidato presidencial priista José Antonio Meade Kuribreña, los comentarios de ayer no dan mucho margen a extraviarse: es el candidato a diputado federal por el tercer distrito, Óscar Bautista Villegas. El hombre llegó a la plaza de Rioverde, donde se efectuaría la presentación, con un contingente de seguidores y banda musical para animar.

APESTADO

. Apenas llegar, entre la multitud le gritaron “¡traidor a la Patria!” y otros insultos. Pero eso no fue todo. No le dieron oportunidad de acercarse solo al candidato, muy evidente el encargo a los operativos para que evitaran su aproximación. Él, que es magistral en eso de abordar figuras relevantes para abrazarlas con palmoteo ruidoso y hacerse la foto de gran amigo con un untuoso

“¡Jéfe!, ¡jefe!, ¡aquí estamos!”.

LEÑAZO.

Con todo y que Bautista es como esas pelotas anti estrés que recuperan su forma por más que las aprieten, el descolón fue muy público y de esos que no necesitan intérpretes para entenderlo.

¿REACTIVADO?

Como algunos priistas y empresarios locales ya dan por hecha una victoria del candidato presidencial de Morena, Andrés Manuel López Obrador, han empezado a buscar interlocutores potosinos que los contacten con los morenistas que lleguen al gobierno federal. Y el más popular con esta característica parece ser el ex gobernador Fernando Silva Nieto.

LAS LIGAS.

El ex mandatario potosino formó parte del grupo de Manuel Camacho Solís en el PRI y mantiene relación con el ex jefe de gobierno de la Ciudad de México, Marcelo Ebrard Casaubón, coordinador regional éste y asesor de la campaña de AMLO.

¿TAMBIÉN?

Pero extrañamente, colaboradores del tabasqueño cuentan dos ex gobernadores potosinos como potenciales contactos con AMLO, si llega a presidente. El otro es Horacio Sánchez Unzueta.

EL CONECTE.

Y si el gobernador potosino Juan Manuel Carreras se ve en la circunstancia de tratar con un presidente de Morena, tiene una conexión en uno de sus asesores: el poeta Enrique Márquez Jaramillo.


LA TIRA DE LAS NETAS


“NO SÉ, TAL VEZ, A LO MEJOR, QUIÉN SABE…”


“No lo sé (si los Gallardo son honestos) Sí conozco… lo que se ha dicho, no lo sé. Tengo que ser completamente honesto”.

Ricardo Anaya Cortés, candidato a la presidencia de México, en el foro Tercer Grado de Televisa, tratando de contestar la pregunta de Carlos Loret de Mola: “¿Son honestos los Gallardo en San Luis Potosí?”, en relación con la candidatura a diputado federal de Ricardo Gallardo Cardona por la alianza PAN-PRD-MC en San Luis Potosí. Tercer Grado, Televisa (9/V).

 

EGOS VIRTUALES…

“Hoy alguien se puede ofender más porque no le sigan en Twitter o no le den un like que por algo que le digan personalmente”.

Chema Alonso

, Chief Data Officer y responsable de la ciberseguridad (hacker institucional) de Telefónica, en entrevista intergeneracional con el monero Garci. El Mundo (12/V).

ROTO EL JARRO, NI  PEGADO QUEDA IGUAL

“En la democracia no se vale ganar a cualquier costo, porque el día después todos nos vamos a necesitar”.

Lorenzo Córdova Vianello

, consejero presidente del INE, y su advertencia sobre el uso del encono y la violencia como recursos de campaña electoral. Reforma (11/V).