Voladores, en los festejos en el Tangamanga I

Los de Tamaletóm realizaron un ritual antes de alzar el vuelo

Una ceremonia de los Voladores de Tamaletóm, de apenas 15 minutos, marcó la bendición del amanecer, y tanto en la madrugadora celebración tradicional Huasteca como una de cierre nocturno de los voladores de Papantla, también bendijeron el mástil del parque Tangamanga 1, en la nueva Plaza de los Voladores, para conmemorar aquel 9 de septiembre de 1983, es decir hace 35 años, fecha en que el entonces gobernador Carlos Jonguitud Barrios inauguró el centro cultural

y recreativo.

Con dos carreras atléticas simultáneas una de ellas organizada por una empresa de la Zona Industrial y la segunda a muy temprana hora llamada “Todo México salvando vidas” en sus versiones de 5 y 10 kilómetros y una caminata de 3 kilómetros organizada por la Cruz Roja Mexicana delegación San Luis, las vialidades del parque lucieron activas desde temprana hora.

Los Voladores de Tamaletóm, entonaron su música de viento y percusiones como parte de una ofrenda a Kiichaa, el Gran Señor del Sol venerado en la Huasteca, y como parte de un homenaje a Miim T´sa baal, la Madre Tierra.

El ritual de bendición del amanecer y el atardecer de los voladores de Tamaletóm forma parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de San Luis Potosí.