Llegó 2026 con una novedad que se remite al regreso a las tradiciones, porque a diferencia de otros años que hasta había vestimentas de equipo de futbol, el niño Dios que llega al Día de la Candelaria va vestido de Santos y de imágenes propias de la religión.
Juan Manuel Sustaita, comerciante tradicional del Mercado República, explica que en esta ocasión bajaron las ventas de algunas otras figuras e innovaciones, pero en la víspera del Día de la Candelaria, se vendían muy bien los ropones con motivos puramente religiosos.
Explicó que a diferencia de otros giros que se estabilizaron, en esta ocasión las ventas estuvieron bajas, condición que les permite concluir que la temporada se acortó, sí se toma en cuenta que en ocasiones después del Día de la Candelaria todavía hay celebraciones familiares, pero en este caso, ya falta muy poco tiempo para el inicio de la Cuaresma, lo que está llevando a la gente a planear su gasto para la temporada previa a la Semana Santa y por lo tanto, también están cerrando rápido su época de levantada del niño Dios.
Sostuvo que hay mucha gente que está comprando con mucha rapidez y de prisa sus vestimentas del Niño Dios, de manera que las celebraciones concluyan pronto y antes de que se crucen con la Cuaresma.
En esta ocasión, entre las novedades aparecieron niños árabes, pero también los tradicionales del jugador de fútbol, de médico, de otros oficios y de vestimentas tradicionales.
En este último aspecto, dijo, hay ventas de ropones de Niño Dios como se les elabora de manera tradicional.
Entre los ropones que se refieren a santos, los clientes buscan algunos tales como San Judas Tadeo y el Sagrado Corazón como los más vendidos, además de todos aquellos que involucran la vestimenta como ángeles.
La vestimenta más cara alcanza los quinientos pesos, en tanto que las más baratas pueden oscilar entre los 250 y los cien pesos.