En tiendas de novedades del Centro Histórico, así como en supermercados de la ciudad, ya conviven los artículos de Halloween y Día de Muertos con los de Navidad en un afán de competencia por lograr buenas ventas en este último trimestre del año.
Casi en el mismo espacio se pueden adquirir figuras fantasmales, calabazas inflables, tazas en forma de bruja o figuras clásicas de calaveras, incluyendo a La Catrina, en una mezcla muy comercial de ambas tradiciones “sobrenaturales”: La de origen anglosajón y la de ascendencia mexicana – prehispánica.
De la misma forma, ya están disponibles los árboles navideños junto a adornos como esferas de colores, listones, estrellas, monos de nieve, ángeles y todo los demás que tiene que ver con la parafernalia invernal de fin de año.
Esta “convivencia” de tradiciones en los estantes de los negocios era impensable hace unos años, pero el afán de comercialización, en especial de empresas de origen chino, aceleran la disponibilidad de productos.
Para las y los consumidores, la ventaja radica en poder prever las compras para cada celebración que sea de su agrado. Como sea, la recomendación es procurar adquirir los productos con la mejor relación de calidad y precio y, de ser posible, que sean hechos en México.