Entre los niños, que desean llevar una vida sana y estable, la práctica del karate, fortalece su organismo.
Tras atender a sus responsabilidades escolares, los pequeños llegan a las clases que les imparten en el Club Libanés Potosino.
Ahí, los instructores les enseñan técnica y estrategias, que les ayuden a crecer y desarrollarse.
Derrochan habilidad para mantenerse en forma y avanzar en sus propósitos de participar con eficiencia en las competencias.